Diáspora2030mx: Resolución de conflictos en proyectos de desarollo

Texto de Manuel Meneses publicado en Medium:


Tras una pausa, el proyecto de Diáspora Mexicana y Desarrollo Sostenible, regresó con nueva identidad y con financiamiento del Gobierno Británico, gracias al programa Chevening, para llevar a cabo seis conversatorios con mexicanas y mexicanos que están contribuyendo al desarrollo sostenible desde el exterior.


El 30 de septiembre tuvo lugar nuestro evento de relanzamiento, y tuvimos la oportunidad de conversar con Victoria Márquez-Mees, una mexicana que radica en Londres y se desempeña como Chief Accountability Officer del Banco Europeo de Reconstrucción para el Desarrollo (EBRD, por sus siglas en inglés). Más de 70 personas se sumaron, desde diversos rincones de México y el mundo, incluyendo a un grupo de estudiantes de Ingeniería en Desarrollo Comunitario que se conectaron desde un aula en el Tecnológico Nacional de México Campus Cintalapa, Chiapas. La grabación completa del conversatorio está disponible en este enlace.


Nuestra invitada, economista de formación, tuvo la oportunidad de hacer una maestría en la misma disciplina en la Universidad de Essex en el Reino Unido, y después, gracias a la beca Chevening, llevar a cabo trabajos de investigación en la London School of Economics. Antes de llegar al EBRD, trabajó por 9 años para el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), donde encabezó el Mecanismo Independiente de Consulta e Investigación. Por su experiencia gestionando mecanismos de rendición de cuentas y resolución de conflictos en dos bancos multilaterales que financian proyectos de desarrollo en regiones tan distintas, su perspectiva resultaba única y muy interesante.

A manera de contexto, explicó que los propietarios de los bancos multilaterales son los países que invierten en ellos, para que estos a su vez financien a otros países o grandes empresas para llevar a cabo proyectos, sobre todo de infraestructura, bajo una agenda de desarrollo sostenible.

En el Banco Europeo, 71 países son “dueños” del banco, entre ellos México, pues nuestro país invierte en este banco para prestar a otros. Por eso estoy yo aquí.

Todos los bancos multilaterales tienen una política de salvaguarda social y ambiental, pero al ser organismos supranacionales sin alguna entidad local que pueda exigirles, ese cumplimiento es autoimpuesto. En palabras de Victoria, ella ha operado como “la oficina de las quejas de estos bancos multilaterales”. Cuando financian algún proyecto tienen que observar que el principio de ‘no hacer daño’ se cumpla. Si esto no sucede, las quejas llegan a su área y se acciona un proceso de gestión del conflicto a través de procesos de diálogo, entre el cliente (quien recibe el dinero), el gobierno y los grupos afectados (reclamantes) para tratar de encontrar una solución.

Desde su perspectiva, habiendo gestionando conflictos primero en América y ahora en Europa, éstos generalmente tienen los mismos orígenes:

  • Acceso al agua, por ejemplo, proyectos en que intervienen los ríos y la gente tiene que ser reasentada.

  • Proyectos de desarrollo municipal urbano que implican desplazamientos de corto plazo, los cuales tienen altos impactos en la economía de las personas, sobre todo de aquellas que viven al día.

  • Todas las infraestructuras tienen impactos sociales y ambientales fuertes, por ejemplo, cuando tienen que pasar por alguna zona donde hay comunidades asentadas.

A esto hay que agregar que “siempre hay intereses de todo tipo, a veces se trata de agendas gubernamentales temporales, que ni siquiera atienden una necesidad real. […] No puedes contar con que alguien siempre te va a contar la verdad y toda la verdad cuando tiene un conflicto de interés de que tiene que sacar el proyecto, y tu estás lejos.” El desafío es transformar la forma en que los gobiernos y los negocios abordan los proyectos; crecer por crecer, construir por construir, ya no es suficiente. Tenemos que cumplir con una serie de estándares para mantener este planeta y para mantener a nuestra sociedad.

Cuando no se atiende un conflicto desde el orígen, se llega a un nivel más encendido, donde apagarlos es complejo. Victoria nos compartió tres puntos para tratar de evitar llegar a ese punto:

1.No dejar que un conflicto avance

Cuando una persona levanta un tema de preocupación desde muy temprano en un proyecto, hay que escucharla. Los multilaterales financian pero no están en campo, no son quienes construyen u operan. No hay que confiarse de que alguien más hizo la debida diligencia; “si hay una queja, atiéndela, el quejoso tiene una razón, escúchala.”

2.Hay que entrar en diálogo

Las comunidades que están entrando en conflicto son soslayadas y eso genera molestia, y los proyectos generalmente sólo hablan con quienes les es fácil hablar, les da miedo entrar en contacto con gente que está enojada, no están preparados para vincularse y empezar a hablar con éstas personas que probablemente van a alzar la voz, entonces no hablan con ellos, lo cual sólo agrava el conflicto.

3.Los expertos deben manejar los conflictos

Para gestionar un conflicto es importante tener la confianza de la gente y la capacidad para hacerlo en forma adecuada. Hay temas complejos como identificación de conflictos, identificación de intereses y dilucidar cuáles son los verdaderos temas que generan un conflicto. El equipo de Victoria trabaja mucho en el diseño del proceso de diálogo para entender el contexto y cuál es el verdadero problema. Este proceso permite que las partes involucradas se conozcan y vinculen como personas.

Finalmente, añadió que “a veces el conflicto es el negocio”, es importante entender cuando la gente nunca va a querer entrar en una negociación, encontrar una solución requiere que todas las partes quieran buscarla.





El conversatorio

Después de su presentación, llegó el espacio del conversatorio, donde algunas personas tuvieron la oportunidad de hacer preguntas o compartir sus perspectivas. Carlos Bravo, profesor de Derecho y Relaciones Internacionales de la UNAM, preguntó sobre los retos institucionales o de voluntad política a los que se ha enfrentado y qué podría hacerse para mejorar los mecanismos de rendición de cuentas e integridad en este tipo de instituciones. Al respecto, Victoria dijo que establecer ciertos estándares cuesta tiempo y dinero, y es un gran reto hacer que sean considerados como algo que agrega valor; que los dirigentes entiendan que esta es la única manera en que los proyectos que financian sean realmente sustentables. Mencionó el caso Mareña, en donde se rompió el tejido social de la comunidad, como un ejemplo sobre cómo no hacer las cosas. Además agregó:

Una tiene que ser valiente para levantar una queja, para gestionar el proceso, y que “cuando te presionan, no te dobles”, pero se requiere además apoyo de la sociedad, para que diga “esto es importante”.

Dulce Guevara, mencionó que como consultora en temas de transición energética justa, también trabaja para tratar de evitar el conflicto y pidió un consejo para persuadir a quienes tendrían que prever los riesgos, y no tener que llegar a la instancia de quienes están financiando. Victoria respondió que para tener una interacción más efectiva con una contraparte “opositora”, sobre todo en el banco, había que hablarles en los mismos términos que ellos hablaban: ¿Qué es lo que a les va a resonar? ¿Cuánto les va a costar que se les cierre el proyecto?

Martha Mondragón, de la Red Global de Talentos Mexicanos en los Países Bajos, añadió que distintos grupos de población tienen distintos conceptos de lo que es desarrollo y hay grupos indígenas que en la mayoría de los casos no tienen la voz para que se les tome en cuenta, y que es muy difícil poner en papel dentro de los requerimientos de un proyecto estos conflictos interculturales. En ese sentido, Victoria precisó que existe legislación y acuerdos supranacionales para protección de pueblos indígenas que están incluidos en los estándares de los bancos.

Al finalizar, Reilly Dow compartió la documentación gráfica que elaboró a lo largo del evento, para crear una memoria visual del conversatorio.


El World Benchmarking Alliance

Victoria es también miembro de la junta directiva del World Benchmarking Alliance (WBA), una organización que busca incrementar la contribución del sector privado al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Durante el conversatorio adelantó que el WBA ha establecido una colaboración con el gobierno mexicano para encontrar maneras en que las empresas puedan contribuir a los ODS y se llevará a cabo una gran conferencia en junio de 2023 en nuestro país. Aquí abajo podrás encontrar el video completo del evento de relanzamiento y nuestro tercer conversatorio.



Puedes contactar a Victoria a través de su LinkedIn.


Si deseas conocer más sobre el proyecto de Diáspora2030mx y participar en próximos conversatorios, puedes escribir a manuel@diaspora2030.mx . También puedes conectar vía LinkedIn, Twitter, Facebook o Instagram.



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